Diagnóstico de procesos y datos
Revisamos cómo se mueve la información en tu día a día: qué se registra, dónde se queda y quién la mira, si es que alguien lo hace.
No hace falta montar un departamento de analítica. Revisamos tus procesos actuales, localizamos los datos que ya están ahí sin explotar y proponemos algo operativo desde la primera semana.
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Un TPV que registra cada venta, un ERP con movimientos de stock, hojas de cálculo que alguien actualiza cada semana sin que nadie las use después. Es habitual. El problema casi nunca es la falta de información, sino que está repartida, sin depurar y sin nadie que la traduzca en algo útil para decidir.
Trabajamos con lo que ya existe en tu empresa. Entramos, entendemos cómo funcionan tus procesos día a día y diseñamos algo que tu equipo pueda mantener sin depender de nosotros para siempre ni de un perfil técnico nuevo en plantilla.
Conocer cómo trabajamosCifras descriptivas sobre nuestro trabajo diario, no promesas de resultado.
Trabajando con pymes de distintos sectores y tamaños
Herramientas y sistemas con los que hemos trabajado (ERP, TPV, hojas de cálculo)
Procesos operativos tipo que sabemos identificar y medir
Sesiones de acompañamiento incluidas en un programa estándar
Cada proyecto se adapta al punto de partida de la empresa, pero suele apoyarse en estas cuatro líneas de trabajo.
Revisamos cómo se mueve la información en tu día a día: qué se registra, dónde se queda y quién la mira, si es que alguien lo hace.
Definimos dos o tres métricas que de verdad importan para tu negocio, con una fuente clara y una forma sencilla de consultarlas.
Reducimos el tiempo dedicado a copiar y pegar números entre archivos, usando las herramientas que ya tiene la empresa.
Formamos a una o dos personas internas para que el sistema siga funcionando cuando el proyecto de consultoría termine.
Antes de empezar, es razonable saber exactamente qué se revisa y qué se entrega. Esto es lo habitual en un proyecto de diagnóstico e implementación.
Cuatro fases, explicadas sin rodeos. Puedes revisar cada una antes de decidir si tiene sentido para tu empresa.
Empezamos por entender cómo funciona la empresa hoy, sin asumir nada. Revisamos qué sistemas usa, qué se registra en papel o en hojas sueltas, y dónde se pierde información entre departamentos. El resultado es un mapa claro de qué datos existen y en qué estado se encuentran.
No todo lo que se puede medir merece medirse primero. Ordenamos las oportunidades según el esfuerzo que requieren y el impacto que tendrían en el día a día, para que el primer avance sea visible pronto y no dentro de seis meses.
Preferimos aprovechar lo que la empresa ya paga y conoce: hojas de cálculo, el propio ERP, un TPV con opción de exportación. Solo recomendamos una herramienta nueva cuando de verdad no hay alternativa razonable dentro de lo existente.
El objetivo final es que el equipo interno pueda mantener el sistema sin nosotros. Por eso incluimos formación práctica y documentación pensada para consultarse meses después, no solo el día de la entrega.
Una forma rápida de hacerte una idea del tiempo que tu equipo dedica hoy a consolidar información a mano. Es una estimación orientativa, no un diagnóstico ni un compromiso de resultado.
Cálculo orientativo basado en los datos introducidos. No sustituye un análisis real de tus procesos.
Si tu empresa tiene entre 5 y 150 personas, ya usa algún sistema de gestión y sospechas que hay información valiosa sin explotar, es probable que este enfoque tenga sentido. No está pensado para grandes corporaciones con departamentos analíticos propios, sino para negocios que quieren avanzar sin esa estructura.
Tampoco es una solución de software que se instala y ya. Es un trabajo de consultoría: entender primero, proponer después, y dejar algo que el equipo pueda seguir usando.